Nuestro trabajo
Este dispositivo comenzó a funcionar en el año 2022, brindando acompañamiento terapéutico gratuito a niños, niñas y adolescentes con desafíos en su desarrollo, y a familias que no cuentan con acceso a tratamientos por falta de cobertura en salud o por insuficiencia de recursos en el sistema público.
Ante el crecimiento sostenido de la demanda, el Santuario conformó un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de Trabajo Social, Terapia Ocupacional, Psicopedagogía, Psicología y referentes sociales con trayectoria institucional. El área acompaña situaciones de riesgo biológico y/o psicosocial, promoviendo el fortalecimiento de las capacidades familiares y comunitarias.
El Servicio Social valora especialmente la formación de futuros profesionales, por lo que se establecieron convenios con universidades como la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de San Martín y la Universidad Católica Argentina, favoreciendo prácticas formativas en el ámbito comunitario.
Los niños y niñas acompañados presentan diagnósticos como Síndrome de Down, cardiopatías congénitas, Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno del Lenguaje (TDL), desórdenes del procesamiento sensorial, trastornos de la alimentación y retraso global del desarrollo. En todos los casos, se trata de población que no accede a apoyos terapéuticos por limitaciones económicas o barreras del sistema de salud.
Cuando la situación lo requiere, se brinda asistencia material al grupo familiar y se acompaña en la identificación y ejercicio de derechos. Asimismo, se prioriza el trabajo en red con instituciones de salud y educativas, tales como CESAC, hospitales públicos e instituciones escolares, con el objetivo de unificar criterios de intervención y fortalecer los procesos de acompañamiento.
¿Cómo atendemos?
El espacio comienza a funcionar en el mes de junio de 2022 en respuesta a una necesidad observada en familias cuyos niños y niñas presentan desafíos en su desarrollo y que por falta de recursos no acceden a los apoyos terapéuticos indicados por sus pediatras.
Cada encuentro tiene una duración de una hora manteniendo una estructura de la siguiente manera: bienvenida, desayuno compartido, actividad central y cierre con reflexión familiar.
